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Recuerdo del Perú grande
Recuerdo del Perú grande

Los diarios de aquella mañana eran por demás elocuentes.  Se había efectuado una evaluación de los resultados obtenidos por las acciones y medidas tomadas por el nuevo gobierno a los doce meses de su instalación.  No podíamos sustraernos a la obligación de informarles en breve síntesis tantos logros en tan poco tiempo.

 

Creemos que todo empezó cuando simultáneamente se efectuaron acciones multisectoriales priorizando aquéllas que en el menor tiempo y con la menor inversión, sin espectacularidad,  bombos ni platillos, se dispuso ponerlas en práctica programando las que no requirieran dilatadas negociaciones y demandaran excesivos recursos, dictándose las disposiciones para viabilizar  su monitoreo, pero sin que estas acciones enervaran aquellas otras que era posible poner en acción inmediata, estimulando y premiando las propuestas más creativas con las que rompiendo la ortodoxia burocrática se obtuvieran resultados en el corto plazo.

 

Pudimos leer con entusiasmo cómo proliferaban los puestos de trabajo, la creatividad de nuestro pueblo afloraba como en los mejores tiempos del Incanato.  La sorpresa de nuestro quehacer había motivado que muchos países en desarrollo mandaran delegaciones que llenaban los hoteles para aprender tantas innovaciones técnicas, económicas y sociales cuya simplicidad no dejaba de asombrar.  El turismo venía atraído por este quehacer.  Los medios informativos reservaban un pequeño espacio para los discapacitados.

 

Estos lo usaban o vendían y lograban mercados para sus productos  o ayuda para sus asociados.  En las salidas de Lima, las islas francas con sus bellos edificios de fibra traídos del Canadá permitían trabajar, libres de impuestos, a cientos de los que fueron ambulantes.  Los autos se detenían en sus parqueos y se adquirían miles de productos clasificados en cantidades reguladas.

 

En medio de tantas sorpresas, vimos que los subempleados ya no existían porque el régimen imponía trabajos compensados con pagos en especies en super mercados ad hoc, diseño del ingeniero de moda por su creatividad.  Un titular a color anunciaba el impacto de la economía del alumbrado, que permitía  la producción de proteínas para consumo humano, la dieta popular fortalecida con aminoácidos indispensables para el desarrollo intelectual.  Las caletas pesqueras no cesaban días y noches el canje de las proteínas con Bolivia, contínuo, y ésta remitía soya para fortalecer las ollas populares, y los resultados ya eran visibles en los niños, que rozagantes jugueteaban en las calles con las caras sonrientes y bien nutridas.

 

Nos dirigíamos al centro cuando observamos que en los informativos de los televisores públicos se comunicaba una depuración legislativa que concordaba el bosque de leyes insensatas dentro de las que nos habíamos movido.

 

La central de canjes nos llamó la atención.  La publicidad se había puesto al servicio de la producción.  Ahora se monetizaba los warrants y se disponía de un sistema eficiente para comercializar.  Un letrero en las cabinas telefónicas en letras claras expresaba:

 

 “El que llama paga.  No más cortes del servicio telefónico, la  comunicación es el catalizador de la economía.  Si usted paga puntual tiene derechos.  Si no lo hace, sus llamadas tienen que ser consentidas con cargo adicional.  No perjudique a sus amigos, la producción, la seguridad pública y la salud dependen de este aparato.  Disminuya el gasto de tiempo y dinero en transporte”.

 

Fue en esos momentos que vimos pasar un bus sin un pasajero de pie y con un lujo impresionante.  Era la línea de alto costo para personas que deseaban y podían liberar el tránsito vehicular con estas joyitas.  Lo hacían sin encontrones, invitando al turismo citadino.

 

Recordando los tiempos vividos, no dejábamos de estar satisfechos de las refrescantes noticias que día a día se propalaban en los noticieros por la televisión.  Más aún cuando los criaderos de truchas en la ceja de selva permitían dotar de enlatados de primera calidad a diferentes  áreas del país. Inclusive se preparaban truchas en diferentes formas, que completando la variada gama de mariscos de las playas, permitía la elaboración de escabeches exportables, con gran demanda en los mercados internacionales, así como las conchas de abanico, conchas negras y otras especies marinas, creando  multitud de puestos de trabajo para los pescadores artesanales y también para las embarcaciones de altura, que llegaban a puerto repletas de pescado tanto para procesar las proteínas de consumo humano como los pescados enlatados de exportación y frescos para consumo interno. 

 

En realidad, el Perú  empezaba a disfrutar de toda la riqueza marina que por tanto tiempo había sido depredada y convertida en los últimos años, exclusivamente en harina de exportación.

 

Habíamos recuperado los mercados tradicionales para nuestro agro, a lo que se sumaba el tratamiento racionalizado de los tunales con los productos derivados de cochinilla, carmín, ácido carmínico, que conjuntamente con otros colorantes vegetales, tenían una gran demanda  de los diferentes mercados de Asia y América.

 

La aparente fantasía de nuestra bonanza surgió violentamente luego de que las plantas medicinales de la montaña invadieron diferentes sectores del mercado mundial haciendo que el nombre del producto peruano llamara la atención y se volcara el interés de los inversionistas en las fantásticas posibilidades de nuestra Amazonía. 

 

Los aeródromos construidos  por los cocaleros y traficantes fueron intercomunicados por una empresa especializada con una central de comunicaciones en Lima, dotándoseles a estos aeródromos, de aerostatos fabricados en Canadá y grandes almacenes prefabricados en ese país para utilizar todo el hectareaje de las zonas desbrozadas de montaña que cerca a los aeródromos referidos, permitían mantener miles de cabezas de ganado cebú y porcino, los que beneficiados en cámaras dotadas de celdas solares, eran trasladados por los aerostatos de carga liviana a los pueblos de la sierra y de la costa, dotando al mercado interno de todo tipo de cueros y derivados, los que eran dirigidos a las curtiembres, para que las asociaciones de discapacitados elaboraran el calzado de bajo costo liberados de todo impuesto y dirigidos a los sectores  menos favorecidos de la población infantil, que permitía que todos los niños pudieran concurrir a sus colegios  no solo bien alimentados sino, además, debidamente calzados y con atuendos apropiados para proteger sus cuerpos infantiles de la agresión de climas tan variados.

 

El milagro de la Amazonía se completó cuando los aerostatos, debidamente dotados de observadores infrarrojos, ultravioletas, sonares y equipos para la detección, pudieron eliminar los focos subversivos y mas aun interconectar áreas aún inexploradas a muy bajo costo y en permanente enlace con tierra y con las centrales de monitoreo en un área tan considerable, manteniendo informados a los centros de producción, distribución y consumo, de la provisión de productos naturales de todo género, circunvolando también la costa para detectar los cardúmenes y su curso, a muy bajo costo.

 

Se pudo destacar que los laboratorios instalados en Madre de Dios, las castañas que se perdían en grandes basurales inaccesibles, se habían convertido en valiosos aceites y productos sucedáneos para la exportación de insumos básicos para la cosmetología y otros de alta demanda del exterior.  Parecía que una varita mágica hubiera transformado todos aquellos productos que antes crecían en el bosque impenetrable, y hoy pudieran transformarse y exportarse con inversiones relativamente pequeñas, utilizando técnicos y tecnología aprendida por nuestros profesionales.

 

Las maderas preciosas y otras que se explotaban en nuestros bosques y reforestaban, se podían exhibir ordenadamente en grandes extensiones de las áreas recuperadas en explotación, que ponían la madera certificada al alcance de las fábricas, donde  las viviendas de colonos concientes del medio ambiente se construían, proliferando en las zonas más lejanas perfectamente dotadas de equipos e implementos que permitían la extracción de todo tipo de productos naturales, antes abandonados a su descomposición y pérdida total.

 

Las cosas no podían ir mejor para la minería.  Se había logrado detectar grandes yacimientos de metales preciosos y otros polimetálicos que abandonados en su fase de exploración, habían vencido en su concesión y por tanto, se ofrecían en grandes y articulados sistemas de garantías mineras en rolling mining que permitían la emisión de certificados soberanos negociables ante las entidades de comercio metalúrgico internacional donde con la garantía de estos valores podían emitirse otros de alta velocidad de negociación y mayor rentabilidad financiera con las mejores colocaciones y por tanto, generadoras de recursos de inversión que estimulaban las diferentes actividades productivas a nivel nacional.

 

No podíamos dejar de apreciar que las negociaciones y los paquetes de rescate financiero de INDECOPI se habían potencializado unos a otros y por tanto, las colocaciones del exterior sobre los valores emitidos contra ellos, con estudios de factibilidad de alta confiabilidad, permitían no sólo establecer figuras de fondos mutuos sino que también hacían posible negociaciones bursátiles locales que estimulando nuestra bolsa de valores, interactuaba con sus similares a nivel internacional.

 

Sabíamos que habíamos vencido la sistemática búsqueda del inversionista, canalizando con acción del sector público la promoción informativa vía Internet que permitía mantener al mundo informado del auge de nuestras fuentes de riqueza naturales y de los elevados índices ocupacionales alcanzados en tan corto plazo.

 

La avicultura no se había quedado atrás.  Así, los huevos de codorniz Omega 3 se difundían por toda América y nuestras granjas de avestruces permitían con la variedad de sus carnes, utilizarse en las cadenas de restaurantes que a nivel nacional hacían del pueblo y de los turistas, su disfrute cotidiano en miles de platillos que satisfacían a los más exigentes gourmets que nos visitaban.

 

Las actividades turísticas tan hábilmente promocionadas por nuestras Embajadas,  posibilitaban visitar los diferentes enclaves turísticos en las tres regiones del Perú y sobre todo, en todos los centros arqueológicos y deportivos, de aventuras que proliferan en nuestra variada geografía.

 

Las vías rurales, perfectamente consolidadas utilizando reactivos camineros que reaccionando con las arcillas, como productos derivados de los hidrocarburos, le daban consistencia para la extracción a todos los productos del agro, así como los pecuarios y  agroindustriales que  discurrían por  estas carreteras, donde los ingenieros peruanos aplicaban técnicas de las patentes  internacionales transferidas, para que usando difractores pudiéramos distinguir una arcilla de otra y modificar el pH del agua, según nuestra mejor conveniencia.

 

Fuente de riqueza explosiva se determinó cuando el proyecto de bonos de reconversión inmobiliaria, movilizó a la industria constructora dentro de procesos jamas vistos, puesto que sin requerir grandes recursos del exterior, fue posible que las carteras inmobiliarias de las beneficencias, de las cofradías,  de la Universidad  Nacional Mayor de San Marcos y de grandes inmobiliarias negociaran en bolsa, títulos de alta convertibilidad que le daban confianza y seguro al sistema hipotecario potencializado, permitiendo que las carteras inmobiliarias estuvieran resguardadas contra embargos o ejecuciones que lesionaran la confianza en los valores de reconversión que tan eficientemente permitían incrementar la velocidad de convertibilidad de los bienes inmobiliarios y el uso y usufructo de los mismos, para que dentro de la evolución natural de la familia ésta pudiera disponer de una vivienda para la pareja que se inicia y para aquella otra que concluye su vida, gozando de los servicios y seguridades a que se ha hecho acreedora por su dedicación y trabajo a través del tiempo.

 

La pequeña y mediana empresa, con una dinámica asombrosa, habían estructurado grandes núcleos de producción y distribución miscelánica generando enclaves comerciales de tal magnitud, que ocupando a centenares de hombres y mujeres no sólo se proyectaban al comercio local erradicando el comercio ambulatorio, sino que trasponiendo las fronteras, hacían grandes paquetes artesanales que intercambiados con todos los países hispano -americanos en trueques vía Internet, producían niveles de intercambio donde el valor agregado repercutía en todos estos sectores elevando los niveles ocupacionales a su máxima expresión y creándose, además, mercados de distribución donde podían encontrarse mercaderías de todo los países comprometidos en esta acción conjunta.

 

Han transcurrido sólo doce meses desde la toma de conciencia que se propaló para que todos los sectores multidisciplinariamente hicieran coherente sus programas de acción aprovechando nuestras posibilidades naturales y esa fuente inagotable del ingenio con que tantas veces el país pudo superar crisis que parecían insalvables.

 

Correspondió al autor de esta visión sensibilizar a todos y cada uno de los  sectores  de  la producción como  el aporte a que los profesionales peruanos asociados en este empeño les correspondía ofrecer en un momento de prueba, que aunándose al esfuerzo de todas y cada una de las entidades del sector público y privado, han hecho posible que superemos en este lapso aquellas presiones que nos agobiaban y hacían de nuestro futuro un presagio poco alentador que hoy se pierde, para nuestra felicidad, en la lejanía de los tiempos superados.

 

Todo lo dicho, lo pensado, lo anhelado, lo posible y lo soñado, se ha tratado de reseñar en estas líneas, en apretada síntesis, con el entusiasmo de quien cree en la suerte de que nuestra patria puede desarrollar sus potencialidades hasta lograr ser la tierra prometida para nuestros hijos.

 

 

 

 

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Ana [comentó]
Es un recorrido por cada sector con optimismo y esperanza. ¿Por qué no podemos ponernos metas que nos permitan vivir mejor, si tenemos todo para hacerlo, y llegar a ellas? Se necesita conducción. Ya no nos debemos permitir que haya tanta pobreza en nuestro país, porque hay quienes pueden liderar con conocimiento y entusiasmo las acciones que nos lleven a esa visión. La lectura de esta visión me lleva a proponer que quienes quieran representarnos en los próximos lustros, nos presenten sus visiones de ese Perú de primera que todos queremos y necesitamos con urgencia. No solo deben ser capaces de tener esa visión sino de expresárnosla y decirnos cómo llegar a ella.
 
Angela [comentó]
Creo que su visión es perfecta, ya que, el hecho de que sea tan positiva muestra lo que muchos no han pensado: El pesimismo es constante y este, además de otro factores, impiden el cambio. Si todos pensaran asertivamente como usted, sumando una buena acción, habría un Perú mejor. Buena suerte!
 
Javier [comentó]
Muy buena visión pero utópica en el tiempo ¿por qué pone el autor que en 12 meses se van a producir esos cambios que en más de 50 años no hemos logrado? ¿no creen que más realista es conseguirlo en por lo menos 10 años o más , en donde los gobiernos que se suceden actuan de acuerdo a un Proyecto Nacional de Desarrollo?
 
Fernanda [comentó]
Wow! Realmente muy impresionante la amplitud de tu visión. Te deseo la mejor de las suertes. Estoy ayudando impulsar este concurso pero creo que el siguiente consejo que te doy es también consitente con tu éxito: la buenas visiones hay que compartirlas tanto para entusiasmar a otros con tus visiones para transformarlas en reales como para ganar este concurso (y por ende también hacer tu visión más visible). Acuérdate que los más votados (con puntajes más altos) pasarán a la ronda final. Compártela con todos tus amigos o conocidos. Entusiásmalos con tu visión. Felicidades, mucho empuje y mucha suerte!
 
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